lunes, 15 de agosto de 2011

VIDEOMAN



Actualmente, el pueblo soberano “opina” sobre todo en función de cómo la televisión le induce a opinar
Giovanni Sartori




Copiando el estilo de Hugo Chávez al que comparó con AMLO en 2006, ayer domingo la Presidencia de la República presentó a las 20:00 horas una entrega más del talk show calderonista que denomino “Diálogo Ciudadano”. Programa grabado el 11 de agosto y que fue realizado en la residencia oficial de Los Pinos. Quienes participaron en este entretenimiento cómico-mágico-retorico, fueron mexicanos de todo el país elegidos mediante tres mecanismos distintos: de manera aleatoria, seleccionados que se contactaron con la Red Federal de Servicios de la Presidencia y por las áreas de atención ciudadana de diversas dependencias federales.
Bajo el argumento de que los funcionarios (los suyos) reciben tarjetas e informes pero rara vez escuchan directamente a las personas. Calderón luciÓ más desgastado y canoso que en las otras entregas que iniciaron en 2009 en horario estelar dominical, en aquella ocasión a las 19 horas y a través de los canales 2 y 13, también previamente grabado.
En aquella primera emisión de “Diálogo Ciudadano” el 6 de septiembre de 2009, dice la presidencia que los mexicanos 221 mil 215 pesos por el pago de “servicios integrales”. En aquella ocasión, desde los pinos se habló de la inexistencia de contratos e información sobre los honorarios del moderador del programa Leonardo Curzio; el monto que se pagó a los canales 2 de Televisa, y 13 de Tv Azteca. Tampoco se habló sobre si se pagó transporte a los participantes u hospedaje.
¿En aquella ocasión no aparecieron informes ni datos sobre el pago a Curzio, será que sólo alimenta el espíritu con los discursos calderonistas? O ¿Quizá de manera altruista el conductor presta sus servicios profesionales de forma gratuita?
Mientras en el programa presentado ayer, una pregunta clave para el sexenio la realizó Jesús un niño quien planteó ¿Por qué por qué hay tanto narcotraficante en México? La respuesta no tuvo reservas en números, datos y argumentos, primero advirtió: “Su negocio fuerte sigue siendo pasarle droga a Estados Unidos. Ése es el negocio fuerte y por eso los americanos son tan culpables en esto como muchos de los propios criminales, porque siguen consumiendo muchas drogas y porque siguen vendiendo muchas armas. Nosotros hemos agarrado más de 110 mil armas en cuatro años, suficientes para armar un ejército, se las hemos quitado a los criminales”.
Pero destaca el que expuso quizá con más coraje, al defender su “guerra que no es guerra” y advertir: “No puedo estar de acuerdo con que pasen con sus 20 camionetas en una carretera o se estacionen en la plaza de un pueblo y nadie les diga nada. Y si necesito mandar 40 camionetas, se las voy a mandar, y si ellos mandan 30, les voy a mandar 60. Y si se meten con la gente a extorsionar y secuestrar, les voy a mandar más Ejército, más Marina y más Policía Federal. Sólo así tienen que entender”.
Durante sus intervenciones Calderón repitió su evangelio, culpó de nueva cuenta a Estados Unidos por la violencia que hay en México al recordar que es el principal consumidor de droga y que muchas armas estadounidenses, vendidas de manera ilegal, son utilizadas por grupos del crimen organizado. Resaltó los logros en materia de salud gracias al seguro popular; se detuvo con una veracruzana que le pidió carretera para su comunidad ubicada al norte del Veracruz y se emocionó al querer encontrarle respuesta, pero al preguntar cuántos habitantes eran y escuchar que sólo 150, concluyó el tema y dijo que buscarían formas.
Como en los mejores programas de esa clasificación televisiva hubo de todo, viejitos, niños, aplaudidores, señoras en sillas de ruedas, encopetadas y parece ser que uno que otro ingenuo.
Pero ingenuo será sin duda, nutrirnos sólo con la mass media que presenta a Calderón como un hombre fuerte, con datos, y con respuestas a cada problema del país, sea del rincón de donde venga. Esa es la faceta que parece que a Calderón le gusta cumplir, ser el VideoMan mexicano. Lo que me recuerda la necesidad de invitarlos a leer Hommo Videns de Sartori, para así entender porque somos una sociedad teledirigida. Y queza así podamos acabar con aquella idea de Baudrillard que afirmaba que "La información, en lugar de transformar la masa en energía, produce todavía más masa".
Por hoy es todo, nos leemos la próxima, Carpe diem.

5 comentarios:

La autora de la Columna Nornilandia es dijo...

Maestro, magnífica opinión del “reality show” Calderonista que hemos presenciado el día de ayer. No cabe duda que estamos en el país al revés y ver a un Presidente de la República de esta manera nos lleva a confirmar que dicha figura está encogiendo.

Triste situación la de México lindo y herido.

Un abrazo.

MaR dijo...

Después de esto que sigue? Nadie cree Los spot-talkshow de Calderón. Ni encuestas ni nada parecido. Reprobado en aceptación.

David dijo...

Una reflexión bien definida que muestra lo que verdaderamente fue "Dialogo Ciudadano" ayer.

Felipe Calderón, si no me equivoco, un día dijo que estaba en contra de las practicas populistas, a mi parecer está incurriendo en ellas.

A qué Felipillo!!, que bien se ha de sentir haciéndole al "Panem et circenses"
Está tan sucia su imagen, con la necedad por continuar y justificar una "guerra que no es guerra", que se ha empeñado en limpiarla con practicas mediáticas con su Talk Show, su infinidad de spots y colgándose de cada logro o circunstancia popular.

Una muy buena columna, siempre al día y oportuna su apreciable opinión Maestro.
Que tenga un excelente inicio de semana. Un abrazo y hasta la próxima.

Roberto A. Guiochín dijo...

No sufrí el desagrado de ver el mentado Talk-Show produci por Los Pinos pero al leer tu reseña me quedo tranquilo por no haber desperdiciado mi tiempo. Es absolutamente decepcionante ver que no ven más allá del conductismo para resolver un problema mucho más profundo: si tienen 20 camionetas, les mando 40; o les mando al ejército "pa' que aprendan a respetar" usando de esta manera la misma elemental lógica de los criminales a los que dicen combatir. Un saludo cordial y gracias por tus valiosísimas aportaciones.

Anónimo dijo...

Maestro:

No leí con tiempo esta columna suya, pero ahora que puedo me congratulo de dos cosas, leerlo y como dice un comentario no haber presenciado el grotesco acto mediático del personaje de os pinos, si ya en sus discursos es malo, no quiero imaginarlo conduciendo un talk show.

Indudablemente esto tiene que ver con presentarlo como un presidente cercano a la gente, absolutamente nada más alejado de ello.

Saludos

Luis